lunes, 1 de febrero de 2016

Climático presente

Mi destino es abrazarte, mi destino está por verse.
Un beso me salvaría, me bajaría a la tierra flotando más allá.
Te metiste adentro, estás de este lado sin permiso.
Y ahora cuento minutos para que llegue el instante en que el atardecer nos abrace, y las estrellas caigan sobre nosotros, con los ojos inundados en una alegre felicidad. 

Ojalá la playa siempre sea testigo de nuestros mimos,
ojala el río nos acuñe en su fuerte calma.
Que nada vaya más allá de nosotros, somos cómplices en este profundo deseo.
Vamos a dejar fluir nuestras ganas, sin tener que dar explicaciones. 
Vamos a enseñarnos a nosotros mismos que somos iguales.

Cada gesto es divino, cada palabra es un aprendizaje, 
cada mirada nos derrite, cada suspiro desata muchos más. 
Respira mi aire, y así los latidos se forjaran en uno solo. 
Respira mi aroma, que yo disfrutaré tu perfume mientras te recuestas en mi pecho,
y así sin más sonrío, con la certeza de que no me ves, pero vos sabés que me percibis.


domingo, 31 de enero de 2016

Vino blanco y castañas de cajú.

Voy sentada en mi lugar, en este vagón.
Mis recuerdos te llevan vivo como una flor fresca, casi sin arrancar.
Y así, voy recordando cada beso, cada caricia, cada susurro.
Esos momentos llegan a mi mente.

Sillón blanco, palabras, charlas superficiales, hasta que el deseo haga su parte.
Así van surgiendo los mimos, camuflados en suspiros. y las ganas llevan a la cama.
Allí se ve la realidad, en la penumbra del misterio, cuando te beso por desesperación, y vos buscas
mi boca, mis besos, mi alma tras las sábanas que interpongo.

Te veo a trasluz, es un momento en el que me siento dichosa de ti, tu cuerpo a mi lado, junto al fuego de la estufa a leña, encendida como nuestro libido.
No hay más que leves charlas y nuestras miradas, intentas sacar algo más de mi, pero me escondo, esperandote.
Una vez más. bajo la luz del día, logro escapar de ti, aunque quiero volver por siempre a tu lugar.

miércoles, 27 de enero de 2016

Tiempo para más, ¿para qué?

El tiempo apremia y pasa tan de prisa como si alguien lo persiguiera, como si algo lo aterrara.
Y una pausa es tan valiosa como la vida misma, y tan frágil.
Palabras breves que necesitan salir a luz, en micro instantes, antes de partir.
Antes de que esa rutina envuelva, y que la lucha se convierte en intentar escapar,
el punto es dejar de intentarlo para así lograrlo. Echar fuerzas en concretarlo.

martes, 26 de enero de 2016

De a dos mejor (II)

Mis ojos miran los tuyos con la calma que me transmitis.
No quiero llevarte a mi rincón oscuro, quiero estar en ese lugar luminoso, pero el miedo se impone.
Respiro tus besos, huelo tus caricias, veo tus latidos, vibro tus palabras.
Tus manos son más que un poema melancólico y dulce sobre mi frágil piel.

Cada gota de lluvia refuerza el momento, cada ráfaga del viento imperante nos recuerda que estamos protegidos uno junto al otro.
La premisa es que todo fluya, me quedan recuerdos grabados, sensaciones latentes en la piel.
Quisiera que esto perdure tan liviano como lo sabemos hacer.

Esta historia es un guión de teatro escrito sobre la marcha, improvisado y sobresaliente.
Cada escena se forma sola, cada palabra fluye sincera, es aquí y ahora, es este el momento de mostrar todo, las cartas sobre la mesa, a la par y mano a mano.

Aprendí con el tiempo en que nada debería quedar guardado, hay que advertir y dejarse sorprender gratamente, dejar que nuestros defectos se vean, para así liberar el alma.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Te lo cuento como un susurro

Mirando a mi alrededor el caos se hace notorio, tanto como los pensamientos y sentimientos.
Si tuviera que explicar cómo me siento no me alcanzarían las palabras.
Describir cada sensación que recorre mi cuerpo,
segundos muy arriba y bajadas constantes,
pero que siempre remontan, y me llevan allá, tan alto que puedo perderme.

Tus palabras llegan a mi con dulzura.
Son las gotas de lluvia en mi cara luego de mucho andar.
Te quiero, y no sos vos, son ustedes.
Cada uno es una pieza que elijo cada vez, ¿se puede vivir sin elegir?

Quiero correr, explotar, sentir, besar, dormir, mirar, correr aún más, soñar, huir, volver, gritar, llorar, reír.

Borrar ciertos recuerdos y salvar emociones,
Decirte en la cara todo lo que me pasa en la mente, pero prefiero callarme, bajar la vista, evadir tu mirada penetrante.
Tus ojos me dan paz, ternura, nervios, deseo, pánico, felicidad.
Siento que te conozco desde siempre, y a la vez no dejo que sepas quién soy.
Seré tu incógnita, el misterio que nunca develaras, la sombra en las horas bajas,
la que te piensa cada minuto, la persona que buscas en la multitud, con la complicidad del silencio.
Tanta gente alrededor sin sospechar quiénes somos, qué hacemos.

A quien corresponda

Ya no quiero amanecer sin alba, despierta sin dormir, iluminada pero sin luz. 
Sumida en una sombra que me absorbe, y me resplandece al ver los destellos del nuevo día,
lleno de energía, que me consume y yo entrego. 
Vos me sacas el sueño, tanto como me haces soñar.

Y mi cuerpo acá, vaciándose dando todo por lo que la mente manda, sin escuchar los sentimientos.
Cuando te veo se me van los pensamientos, quedo nula en los nervios que me envuelven.
A tus palabras respondo naturalmente distante, tengo la habilidad de aislarme.
Conozco este sentimiento que no me enamora, casi me da miedo.
Pero mi humanidad está a la expectativa de que hagas eso que me lleve más allá, que me robes mi todo. 
Sé que lo harás, y a la hora del check out no habrá opción de echar atrás,
Cada vez que te mire a los ojos y me sostengas la mirada, me derretiré por segundos que serán eternidades. 

Las gotas que me suspiran son más que calor cuando tu presencia se planta frente a mi.
Las manos me transpiran en contacto con las tuyas.
Puedo escribirte y describirte por horas aunque apenas te conozca.

Y así, así amanezco, recordándote en la penumbra de mi habitación, donde las gotas acarician bruscamente el techo, donde el verano transcurre sin piedad, donde yo me refugio de ustedes. 

viernes, 11 de diciembre de 2015

Más de vos

Mi cuerpo palpita, mi corazón bombea para deshacerse.
Cuando presiento tu presencia es un momento clave.
Moves hasta la última de mis células por el único hecho de cruzar esa puerta.

Me paralizo y sigo, por inercia muevo lo que queda de mi.
Y me ves, pierdo cada conexión con mis acciones.
Soy el ser más distante que puedas cruzarte, pero sabes que mi mirada te reconforta.

Nadie sospecharía que esa persona sacude mis cimientos,
nadie percata el volcán que erupciona,
nadie ve que mi humanidad colapsa frente a su actitud.

Y cuando el mediodía culmine, mis ansias crecerán,
cuando el sol o la lluvia no se distingan entre la claridad del día,
o asimismo cuando la noche se cierre, yo sentiré las mismas explosiones internas.

¿Será que soy tan vulnerable por enloquecer? ¿o tan fuerte por saber desimularlo?