martes, 26 de enero de 2016

De a dos mejor (II)

Mis ojos miran los tuyos con la calma que me transmitis.
No quiero llevarte a mi rincón oscuro, quiero estar en ese lugar luminoso, pero el miedo se impone.
Respiro tus besos, huelo tus caricias, veo tus latidos, vibro tus palabras.
Tus manos son más que un poema melancólico y dulce sobre mi frágil piel.

Cada gota de lluvia refuerza el momento, cada ráfaga del viento imperante nos recuerda que estamos protegidos uno junto al otro.
La premisa es que todo fluya, me quedan recuerdos grabados, sensaciones latentes en la piel.
Quisiera que esto perdure tan liviano como lo sabemos hacer.

Esta historia es un guión de teatro escrito sobre la marcha, improvisado y sobresaliente.
Cada escena se forma sola, cada palabra fluye sincera, es aquí y ahora, es este el momento de mostrar todo, las cartas sobre la mesa, a la par y mano a mano.

Aprendí con el tiempo en que nada debería quedar guardado, hay que advertir y dejarse sorprender gratamente, dejar que nuestros defectos se vean, para así liberar el alma.

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