con esta persona que (in)voluntariamente te entrega mente, cuerpo y alma,
enloquece y se adormece,
mientras tu vives metido en su cabeza, en su piel, y hasta en sus huesos.
Dueño involuntario y complacido, apoderado de otro ser.
Dominante con sabor dulce, con notas de dolor dorado.
La luz natural deja ver los cuerpos entregados,
y los ojos conectados ven más allá del infinito.
Verso libre dedicado por ojos brillosos y cansados.
Exhaustos de placer y asombro.
Pupilas dilatadas que no duermen,
dedos que ansían la próxima vuelta.
En mi vigilia revolveré recuerdos,
intentaré vencer la ansiedad.
Cuando despunte el alba caeré en un sueño intermitente,
parte de la rutina inusual.
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