A dos cuadras a la redonda de tu casa está el mundo.
Mundo que conozco, pero que desconfío entrar.
Lográs poco a poco lo que buscaste, no te arrepientas.
No salgas diciendo proverbios chinos, aunque todo lo que sale de tu boca parece estar encantado.
Dejá la inseguridad para mañana, y así sucesivamente.
No te quejes que no soy yo la que está en tu cama,
si me querés ahí, ya sabés lo que tenés que hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario