La confusión marca su origen cuando la misma mirada viene de diferentes personas.
Crean la misma sensación de admiración y entrega, en la que fundo mi mirada,
y buscando respuestas las contemplo, con la boca apenas abierta, la respiración agitada,
y el deseo ardiendo mi sangre.
Palabras idénticas, expresiones coincidentes, hacen que mi cabeza sea los escombros
luego de un terremoto que sacudió toda mi estructura, pero los cimientos siguen firmes.
Cimientos que me mantendrán en pie, deleitando hasta la ultima gota, perdiendo la cordura,
dulcemente enloqueciéndote, a vos y a él.
Pero este egoísmo me pone a prueba, es lo que quiero hacer, pero el miedo acecha,
las dudas me invaden, la confusión se repite, el vacío se agranda.
Porque la melancolía no se hace esperar, y se entromete en mis sueños.
Veremos cuanto tiempo sepa dividirme, para entregarme en cuerpo y alma sin rasguños.
