Un beso me salvaría, me bajaría a la tierra flotando más allá.
Te metiste adentro, estás de este lado sin permiso.
Y ahora cuento minutos para que llegue el instante en que el atardecer nos abrace, y las estrellas caigan sobre nosotros, con los ojos inundados en una alegre felicidad.
Ojalá la playa siempre sea testigo de nuestros mimos,
ojala el río nos acuñe en su fuerte calma.
Que nada vaya más allá de nosotros, somos cómplices en este profundo deseo.
Vamos a dejar fluir nuestras ganas, sin tener que dar explicaciones.
Vamos a enseñarnos a nosotros mismos que somos iguales.
Cada gesto es divino, cada palabra es un aprendizaje,
Cada gesto es divino, cada palabra es un aprendizaje,
cada mirada nos derrite, cada suspiro desata muchos más.
Respira mi aire, y así los latidos se forjaran en uno solo.
Respira mi aroma, que yo disfrutaré tu perfume mientras te recuestas en mi pecho,
y así sin más sonrío, con la certeza de que no me ves, pero vos sabés que me percibis.