jueves, 22 de marzo de 2012

Algún día

Algún día me entenderá, quizás ya debería hacerlo, su experiencia lo lleva a ya haber vivido lo que ahora me pasa a mí. Por eso no logro entender a primera vista (primer pensamiento) por qué se comporta así, ¿sólo tiene ganas de saciar su sed de venganza?, ¿lastimarme? tampoco hice nada grave, o quizás es eso, no hice "nada". Por ahí le molestó que fuera tan "YO", no dependiera de él, no demostrara que (aún) me mueve el piso el sólo hecho de escuchar su nombre. 
"Falta de comunicación" así lo tituló un par de veces, al parecer su concepto de comunicación se basa en hablar, ¡sonaste, querido!, pero sí, esa era la falla entre nosotros, o mejor dicho, MI mayor error. 
Pero cuando hice y hago lo que me pide, no sé si se satisface demasiado, se da cuenta que no era lo que quería, o logra su único cometido (que es involucrarme hasta el límite) desaparece, es como "listo, nena, ya pude contigo...¡Next!".
Si soy indiferente siente que no me importa, que no me concentro en llevar a cabo algo interesante, y si me acerco e intento que nuestra particular relación sea más placentera, cercana, fluida,  COMUNICATIVA, él se aleja. Capaz no le doy tiempo a que me extrañe ¡yo qué sé!, de un día para el otro me cambia las reglas. Nene, no podés cambiar las reglas en la mitad del juego sólo porque se te canta experimentar conmigo. Pero él es el masculino de la Gata Flora, este gatito si me alejo grita, y si me acerco llora.
Y más allá de mi "misteriosa" (según él) manera de ser, soy persona (aunque no parezca, lo soy) y al igual que él me canso, me aburro, lo siento indiferente.
Puede ser que estemos invirtiendo los roles, qué paradójico.

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Còmo empezar?

Empezar con una pregunta es muy tonto. Sí, y quizás empezar con una pregunta seguida de un comentario un tanto belicoso, supongamos, que es peor. Y quiero hablar en plural.

Ayer leí un libreto de teatro. Me gustó, y me dejó dos cosas, una de ella es que era bastante absurdo, y la otra es que de algo tan simple podemos hacer algo super complejo (complejo y absurdo). Desde mi perspectiva representa los enredos de la vida, como a algo simple le damos vueltas y lo retorcemos innecesariamente. Hasta que no sabemos cómo salir, se genera confusión, y ahí es cuando involucramos a más gente, los embarramos de nuestro problema. Todo esto genera una bola de nieve, que crece, crece, crece, y crece, hasta que choca contra un árbol y estalla,(porque es difícil que la bola de nieve derribe el árbol, manejando la lógica física y químicamente). Y esa bola super gorda(pero no lo suficiente como para derribar un árbol) somos nosotros, los pichoncitos de la tierra que generamos éste remolino de pelotudeces, éste desorden. Explotamos, así como la bola de nieve contra el árbol, nos damos contra la situación envueltos en el caos que armamos quizás por un mal entendido, nuestra mente estalla por esa situación que nos hiper-agobia, que se va de las manos.
Por eso pienso, creo, sostengo, y concluyo que muchas personas no sirven para interpretar, no sirven para sostener una conversación sobre determinado tema que no se sientan seguros, o que por lo menos hayan tenido la capacidad de intentar entender. Todo se basa en cómo percibimos lo que nos rodea, a veces lo percibimos mal, y empieza la bola de nieve.

(Si me preguntaran mi opinión, la obra la recomiendo)