Algún día me entenderá, quizás ya debería hacerlo, su experiencia lo lleva a ya haber vivido lo que ahora me pasa a mí. Por eso no logro entender a primera vista (primer pensamiento) por qué se comporta así, ¿sólo tiene ganas de saciar su sed de venganza?, ¿lastimarme? tampoco hice nada grave, o quizás es eso, no hice "nada". Por ahí le molestó que fuera tan "YO", no dependiera de él, no demostrara que (aún) me mueve el piso el sólo hecho de escuchar su nombre.
"Falta de comunicación" así lo tituló un par de veces, al parecer su concepto de comunicación se basa en hablar, ¡sonaste, querido!, pero sí, esa era la falla entre nosotros, o mejor dicho, MI mayor error.
Pero cuando hice y hago lo que me pide, no sé si se satisface demasiado, se da cuenta que no era lo que quería, o logra su único cometido (que es involucrarme hasta el límite) desaparece, es como "listo, nena, ya pude contigo...¡Next!".Si soy indiferente siente que no me importa, que no me concentro en llevar a cabo algo interesante, y si me acerco e intento que nuestra particular relación sea más placentera, cercana, fluida, COMUNICATIVA, él se aleja. Capaz no le doy tiempo a que me extrañe ¡yo qué sé!, de un día para el otro me cambia las reglas. Nene, no podés cambiar las reglas en la mitad del juego sólo porque se te canta experimentar conmigo. Pero él es el masculino de la Gata Flora, este gatito si me alejo grita, y si me acerco llora.
Y más allá de mi "misteriosa" (según él) manera de ser, soy persona (aunque no parezca, lo soy) y al igual que él me canso, me aburro, lo siento indiferente.
Puede ser que estemos invirtiendo los roles, qué paradójico.